

Por fin, una voz dice algo muy diferente. Alguien que de verdad cree en el amor. No en el amor meloso
y arromanticado. “Tú y yo” es una balada exquisita. Arranca sólo la voz, sin arreglo alguno, sin
instrumentos que le acompañen, desnuda, libre como el viento porque la verdad del amor, en esencia,
no necesita más que simplicidad.
Su cajón peruano se convierte en el puente entre lo clásico, lo aceptado y lo alternativo, lo atrevido. Y
Ronnier se atreve. Los acordes firmes del Rhodes le imprimen ternura a la verdad del amor. Y aunque
parece un contrasentido, aquí la verdad sí vende. Me doy cuenta. Señores, es cierto: ¡El amor es
decisión!
Y de repente cuando todo parece dulzura en el tema, la canción se rompe. Desaparece la calma con
una fuga en Do mayor, intempestivamente. Aparecen cuerdas, guitarras y una batería que proclaman
lo exigente del amor que sí vale porque es duradero. Me baja a la tierra. Y el solo de guitarra de Coco,
tan peculiar le da al tema un sonido muy íntimo y personal, que te rasga las entrañas.