

Este es de los temas que ningún compositor quisiera hacer pero alguien debía atreverse. Pero de
seguro será de las más reclamadas del material. No sólo habla de lo que sucede a puertas cerradas,
sino de lo que pasa del corazón pa’ dentro.
Ronnier grita, quizás porque quiere sentirse uno con los que han sufrido alguna vez esa lejanía en su
propia casa. Y la balada rock empieza dramática y unos toques de jazz en el piano te introducen al
middle tempo de esperanza en el estribillo.
Esta canción nació a raíz de varias conversas que Ronnier tuvo en las distintas giras. Jóvenes que
abrían su corazón para contar la herida más personal que tenían. Y la dulzura que hay al final parece
ser un bálsamo para el alma del que escucha y que desea componer la vida, como una canción
nueva, y botar al tacho la dosis diaria de resentimiento. Todo un tema para sentir, y curar las heridas.